Luego de sufrir una fractura de rótula, una adulta mayor presentó complicaciones de salud que derivaron en la amputación de una pierna, denunció Ana Silvia Islas Escorcia, hija de la paciente.
En entrevista, explicó que llevó a su mamá a la clínica del ISSSTE de Tulancingo para recibir atención médica y posteriormente, el 2 de abril fue intervenida quirúrgicamente en Pachuca.
Sin embargo, tras ser dada de alta, tuvieron que regresar el 9 de abril debido a que la herida comenzó a necrosarse, es decir, a presentar muerte de tejido por daños severos o infección.
La familiar señaló que durante la hospitalización hubo retrasos en la valoración por parte del área de infectología, pese a que existían indicios importantes de una posible infección.
Añadió que tampoco se proporcionó a tiempo el tratamiento adecuado para bacterias detectadas, entre ellas pseudomona, lo que permitió el avance de la infección hasta terminar con la amputación de la extremidad.
También refirió demoras en los cambios de canister y curaciones, además de falta de higiene y cuidados apropiados durante el manejo de la herida y el cambio de vendajes, situación que incrementó el riesgo de complicaciones.
Islas Escorcia indicó que, pese a la gravedad del cuadro clínico, la familia ha enfrentado dificultades y retrasos para gestionar el traslado de la paciente a un hospital de mayor especialidad, lo que ha generado mayor preocupación entre sus familiares.
Ante ello, solicitó que se garantice la atención adecuada para su mamá y que se agilicen las gestiones necesarias para su traslado y continuidad médica.
Finalmente, reiteró que hubo retrasos en procedimientos importantes y que el tratamiento para las bacterias identificadas no se aplicó de manera oportuna, situación que terminó con la amputación de la extremidad inferior de la adulta mayor.

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