Una vez más, la materia electoral sufrirá una serie de modificaciones; en esta ocasión, la promotora de dichos cambios es la presidenta Claudia Sheinbaum, quien según informó ingresará la iniciativa a la Cámara de Diputados.
Hay algunos puntos clave que destacan, entre ellos el nuevo criterio para conformar el poder legislativo. La propuesta mantiene la integración de 500 diputados federales, aunque los condiciona a votación directa. Es decir, 300 diputados por mayoría relativa (tal y como estaba anteriormente) y 200 diputaciones por representación proporcional solo que éstos últimos tendrán otro criterio.
Se establece que 97, sean candidatos que no resultaron ganadores, pero obtuvieron los mejores resultados en su partido. Otros 95 ingresarán por votación directa por circunscripción y por partido político, eligiendo un hombre y una mujer; y los 8 restantes serán de mexicanos residentes en el extranjero.
Por su parte, la Cámara de Senadores se integrará por 96 Senadurías: 64 de mayoría relativa y 32 de primera minoría. En este órgano legislativo se propone eliminar la figura de la representación proporcional que en este momento equivale a 32 senadores, lo que suma un total de 128.
También el tema presupuestal sufre modificaciones. Se planea una reducción del 25% en el costo de las elecciones. Lo anterior gracias a una reducción en el gasto operativo del Instituto Nacional Electoral (INE), partidos políticos, Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) y tribunales electorales.
Además de disminuir sueldos y bonos de consejeros y altos mandos del INE, en apego a lo dispuesto por el Artículo 127 de la Constitución, que plantea que nadie pueda ganar más que la presidenta, se elimina la duplicidad de funciones en los órganos electorales, se reduce el gasto del Congreso Federal y Congresos Locales y baja el número de regidurías, conforme a la población de cada municipio, hasta un máximo de 15.
Se plantea regular el uso de inteligencia artificial y prohibir los bots, y otros mecanismos automatizados en redes sociales, que puedan influir de manera indebida en las elecciones. Esto abona a la prohibición de campañas negativas, que han proliferado en los últimos tiempos generando climas enrarecidos en los comicios.
Y se formaliza en el texto normativo dos preceptos que han sido la bandera de la presidenta y de su partido (Morena). El principio de que los cargos de elección popular no pueden ser heredados a familiares, cónyuges, hijos o hermanos, como lo establece la reforma a la Constitución. Es decir, el no al nepotismo
Y erradicar el tema polémico de la reelección. Esta propuesta presidencial se decanta por la prohibición expresa de la reelección consecutiva, inmediata, en todos los cargos de elección popular a partir de 2030.
Cabe destacar, que aún teniendo una mayoría legislativa en ambas cámaras, la doctora Sheinbaum no ha podido integrar los consensos necesarios para que su reforma pueda ser aprobada tal y como está considerada.
Falta por saber que se fragua al interior del legislativo y los acuerdos que se puedan desprender de dichos trabajos. Este, por tanto, será un momento de inflexión para la coalición gobernante con miras al próximo proceso electoral.
