Desde el inicio de la actual administración del gobernador Julio Menchaca, se han logrado atraer grandes proyectos de inversión en esta entidad. Después de muchos años de olvido, Hidalgo se posiciona como un centro de atracción de capitales en el centro del país.
Lo anterior, por la acertada política económica del gobierno federal y por las condiciones que ahora procura la entidad en el desarrollo regional. En este particular, juega un papel relevante su cercanía con el área metropolitana y su conectividad con el aeropuerto Felipe Ángeles.
Gracias a estas condiciones, 120 proyectos están haciendo que la economía local tenga un repunte significativo, presentando la mayor cifra de inversión en toda la historia de nuestro estado: más de 125 mil 823 millones de pesos.
Esto significa que, en menos de 4 años, se ha superado el monto de inversión logrado por las últimas dos administraciones juntas. Sin olvidar que durante la pandemia estos indicadores se detuvieron por falta de condiciones.
Pero lo mejor de estos datos es que se traducen en mejores condiciones de vida para los hogares hidalguenses. Estamos hablamos de un impacto real en el empleo. Tan solo en enero de este año, Hidalgo registró un incremento más de 7 mil nuevos puestos.
Con esto, se alcanza el segundo lugar con mayor crecimiento porcentual de empleo formal a nivel nacional (14 por ciento). Muy buena noticia para quienes veíamos un crecimiento económico en estados vecinos como Puebla y Querétaro; y un estancamiento en Hidalgo en este particular.
En 2026, llegan 16 nuevas empresas a 9 municipios, lo que representa más de 8 mil 85 millones de pesos y 5,574 nuevos empleos. Dichos datos se darán a conocer a detalle por el gobernador Menchaca a inicios de la próxima semana.
Con la actualización mencionada, en total, hablamos de más de 163 mil empleos directos e indirectos, generados a través de nuevas inversiones en el estado en lo que va de la administración. Que se verá beneficiada, además, de los proyectos federales como la tecnificación de riego para miles de hectáreas, del Tren AIFA-Pachuca y el saneamiento del Río Tula. En el mismo tenor, se tiene el Polo de Desarrollo en Zapotlán y la modernización de la Refinería de Tula para impulsar a Hidalgo en el mapa nacional e internacional.
Estas buenas noticias tienen que venir de la mano con un capital humano, que esté cada vez más capacitado y actualizado para que las empresas tengan la posibilidad de emplear al talento hidalguense.
Y también requiere de mejor infraestructura que permita la movilidad y conectividad con el centro del país. Esto es un reto para las autoridades que tendrán que apurar el paso para generar las condiciones adecuados a los inversionistas que llegan.
Tampoco hay que descuidar los indicadores de seguridad, porque si bien los empresarios buscan un lugar con ciertas características que permitan extender sus desarrollos, también desean condiciones de estabilidad y paz social.
De tal suerte que el panorama económico para Hidalgo parece favorable, ahora hay que trabajar para mantener los escenarios que permitan seguir captando capital público y privado, con la certeza de que la entidad se consolide como polo de inversión.
