La culpa de todos los males en nuestro país es gracias al “neoliberalismo” o por lo menos es el discurso que manejan los gobiernos de la 4T, citando al ex presidente de la república Andres Manuel López Obrador, quien afirmo que el país estaba podrido producto de 30 años de neoliberalismo y por tanto la salvación solo puede ser el socialismo del siglo XXI.
Para saber si es cierto o es pura demagogia, se debe explicar que es el neoliberalismo y de donde viene el termino tan satanizado.
El punto de partida se da en 1932 cuando el mundo estaba dividido entre liberalistas y socialistas, en donde un intelectual alemán de nombre Alexander Rustow, acuñó el concepto puesto que intentaba encontrar un camino intermedio entre capitalismo y socialismo. Por lo tanto, el concepto de “neoliberalismo” en su origen real, es más cercano al socialismo que al liberalismo puesto que neoliberalismo se refiere a una “economía social de mercado”.
El ejemplo más claro de este modelo económico, se asocia con las reformas económicas realizadas en Chile, bajo el gobierno de Pinochet a través de los Chicago Boys, quienes aplicaron las libertades económicas y convirtieron a su país en el más exitoso de América en esa época.
En nuestro país este modelo económico se inició en 1982 y se consolido en el gobierno de Salinas de Gortari, quien queriendo emular a los Chicago Boys, impulsó a los “tecnócratas” quienes profundizaron la privatización de empresas estatales, apertura comercial, la desregulación y reducción del gasto público, logrando el libre mercado y la integración del país a la economía global con la joya de la corona de su gobierno el Tratado de libre comercio con América del Norte (TLCAN hoy T-MEC).
Sin embargo, contrario al éxito de Chile, en nuestro país se acentuó la desigualdad, pobreza y estancamiento salarial, lo que hace utilizar al neoliberalismo en un concepto trampa, puesto que los populistas lo utilizan realmente para reducir libertades de las personas lo máximo posible e incrementando el control del estado en todos los ámbitos haciendo que el poder no se pueda desafiar.
Es decir, el neoliberalismo realmente significa un modelo económico de libertades económicas, basada en las libertades personales de poder emprender, adquirir bienes y venderlos, trabajar, contratar, despedir, tener propiedad, libertad de competencia, ausencia de privilegios, moneda estable, apertura comercial, impuestos y regulaciones moderados.
Por lo tanto, los malos resultados de este modelo en nuestro país no son culpa del modelo en si, sino de factores como la corrupción, la cual siempre ha existido en nuestro país independientemente del modelo económico.
Solo basta con echar un vistazo a la historia y por qué los gobiernos no han implementado políticas públicas transversales, del nivel que exige el modelo. Por poner un ejemplo, no es posible que desde la implementación del modelo a la actualidad, no exista una política industrial; no es posible que no se haya reconfigurado una reforma fiscal; no es posible que la apuesta siga siendo mano de obra barata en lugar que la creación de capital. Preferimos ser manufactureros a tener nuestras propias industrias; el modelo es para un desarrollo diferente, pero eso no va con la ganancia de unos cuantos.
