A inicios de año se celebraban los nuevos incrementos al salario mínimo, considerados por el gobierno como logros históricos, que según su narrativa, ninguna administración anterior había conseguido.
Sin embargo, en este mismo espacio de opinión se advirtió en diversas ocasiones, que dada la estructura de empleadores en el país y factores como nuevos impuestos, aranceles y la problemática del campo, existía un alto riesgo de presiones inflacionarias.
Hoy, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), esa preocupación comienza a materializarse. El organismo dio a conocer que el valor de la canasta básica alimentaria, ha alcanzado niveles récord.
Para entender el contexto, la canasta básica es el conjunto de productos esenciales que cubren las necesidades nutricionales de una persona o familia durante un periodo determinado. En México funciona como un referente para medir el costo de vida y la seguridad alimentaria.
Según el INEGI, el costo mensual de la canasta alimentaria fue de 2,486.40 pesos por persona en zonas urbanas, lo que representa un incremento de 5.1% respecto al año anterior, y de 1,863.17 pesos en zonas rurales, con un aumento de 3.8%.
Esto implica que una familia mexicana promedio de cuatro integrantes, necesita 9,946 pesos mensuales en zonas urbanas y 7,453 pesos en zonas rurales, únicamente para cubrir la alimentación básica. Recordemos que el salario mínimo mensual es de 9,582.47 pesos. Entonces, la pregunta es inevitable: ¿te alcanza?
No es percepción, es realidad. Vas por lo mínimo… y no alcanza.
Pero el problema no termina ahí. No solo de alimentos vive una familia. También existe la canasta no alimentaria, que incluye gastos indispensables como educación, transporte, vestido, salud, limpieza y mantenimiento, entre otros gastos, cuyos costos también han continuado al alza.
Si se suman alimentos, bienes y servicios esenciales, una familia de cuatro integrantes requiere aproximadamente 19,372 pesos mensuales en zonas urbanas y 13,863 pesos en zonas rurales para cubrir lo básico.
Por su parte, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) reportó que los estados con la canasta más cara son: Estado de México (2,385 pesos), Nayarit (2,333 pesos), Colima (2,316 pesos), Chihuahua (2,282 pesos) y Tabasco (2,277 pesos), frente a un promedio nacional cercano a los 2,486 pesos.
Además, 6 de cada 10 productos han incrementado su precio, cifras que no se habían visto en años y que impactan directamente a millones de familias mexicanas
