Por Aarón Jiménez
Es un honor saludar a las y los ciudadanos de Tulancingo a través de Periódico Ruta. Agradezco profundamente a este medio, cronista fiel de nuestra vida pública, por abrir este espacio de diálogo que hoy inicio con ustedes.
Caminar por La Floresta un Domingo por la mañana, es tomar el pulso real de nuestra ciudad. Entre el aroma del café y el saludo de comerciantes que abren sus negocios, escucho las mismas preocupaciones: “Mi negocio ha sido asaltado tres veces este año”, me dice Don Roberto. “Los baches llevan meses sin repararse”, comenta Lupita. “¿Dónde hay trabajo digno en Tulancingo?”, me preguntan jóvenes recién egresados. Estas voces no son anécdotas aisladas; son el retrato de los retos que enfrentamos.
Durante más de 20 años he trabajado en optimización de procesos, tanto en la industria privada como en el servicio público. He dirigido organismos operadores de agua, coordiné producción en Volkswagen bajo estándares internacionales y asesoré proyectos municipales. Esta experiencia me ha enseñado que los problemas complejos requieren diagnósticos serios y soluciones medibles, no ocurrencias.
Tulancingo tiene todo para recuperar su liderazgo regional: ubicación estratégica, tradición industrial, capital humano preparado. Pero ese futuro no llegará por inercia. Necesitamos gestión profesional, trabajo coordinado entre los tres niveles de gobierno y, sobre todo, colocar el interés de Tulancingo por encima de cualquier otra consideración.
Mi compromiso en este espacio será ofrecer análisis con datos, propuestas viables y seguimiento puntual a los compromisos de quienes nos gobiernan. Pueden escribirme a aajh@hotmail.com o seguir esta columna en redes.
Cada martes nos encontraremos aquí. Desde La Floresta, con su participación, imaginemos el Tulancingo que merecemos.
