Alrededor de 200 expendedores ambulantes de tamales, son objeto de operativos de vigilancia, con las direcciones de Mercados, Reglamentos e inspectores del área de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Hidalgo (COPRISEH).
Así se dio a conocer la Dirección de Salud del municipio de Tulancingo, esto tras el presunto caso ocurrido en Huauchinango, Puebla, cuando siete menores que resultaron intoxicados por el consumo de tamales, contaban el alimento con sustancias psicotrópicas.
En este sentido, las acciones se refuerzan los días jueves de esta ciudad, porque al tianguis acuden vendedores de otras ciudades y estado, específicamente de Huauchinango y Xicotepec de Juárez, Puebla.
Se informó que los operativos consisten en revisar el manejo de alimentos y el estado del producto. En primera instancia, están sujetos a que cumplan con los lineamientos mínimos e indispensables de salud, para poder ofrecer su producto.
Se dio a conocer por parte de dicha dependencia, que en el mes de enero se realizaron 65 inspecciones de esta índole.
“Vender tamales implica una gran responsabilidad, desde lavar las hojas, lavar los chiles, los jitomates y todos los condimentos para las salsas y la cocción adecuada, entro otros puntos que tenemos que cuidar incluso el traslado de donde los hacemos hasta el punto de venta”.
En esos términos se expresó, Armando Sánchez quien junto con su familia se dedican a la venta de los tamales en Tulancingo.
Cuatro vendedoras más que se colocan en las esquinas de Morelos y Ocampo, Rayón y Luis Ponce, 21 de Marzo y 16 de Septiembre, coincidieron en señalar que cuentan con el permiso expedido por parte del Centro de Salud y deben cumplir con todos los requisitos que las autoridades estipulan.


