La Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre Pachuca, mantiene a su resguardo un cocodrilo de pantano que fue hallado en el municipio de San Felipe Orizatlán, ejemplar ya recibe atención especializada.
Si bien, es reptil de apenas dos años de vida aproximadamente, fue entregado por el personal de la dependencia federal, pero son ya varios los casos detectados en el territorio estatal.
El más reciente sucedió en septiembre de 2025, cuando una familia de manera voluntaria, decidió entregar a un ejemplar a las autoridades competentes, mismo que lo tenían como mascota.
Los dueños habían señalado que no podían cuidarlo de forma adecuada, lo cual representaba ya un riesgo para su entorno.
En agosto de 2025 también se captó un cocodrilo de casi 3 m de largo de la presa de Zimapán, generando temor entre la población.
En ese mismo año también se localizó en julio, un ejemplar con más de un metro de largo, en un predio baldío del municipio de Nopala; autoridades señalaron que las intensas lluvias que desbordaron ríos y presas cercanas lo arrastraron.
También se ha dado conocer que durante 2024 se hallaron dos cocodrilos, uno en el canal de aguas negras de Mixquiahuala, y el segundo fue capturado en el Jaguey de Santiago Tulantepec, el cual medía 1.5 metros.
Otro caso que se registró fue en octubre de 2022, cuando elementos de la Guardia Nacional rescataron a un cocodrilo bebé que había sido enviado por paquetería proveniente del Estado de México a la entidad.

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