· Cuba pide diálogo y paz a Donald Trump
· Y Sheinbaum se ofrece de interlocutora
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No hacen falta más advertencias de Donald Trump.
Las banderas blancas de la dictadura cubana comenzaron a agitarse desde la captura de Nicolás Maduro.
Y más cuando la venezolana impuesta en Caracas, Delcy Rodríguez, suspendió el envío de petróleo por órdenes de Estados Unidos.
Por vías diplomáticas, y para eso sirven las naciones amigas y los encargados de negocios, la dictadura de Miguel Díaz Canel echó a la mar sus barbas.
No se sabe cuánto sabe la morenista Claudia Sheinbaum y, más aún, si ya funciona como enlace entre las dos naciones.
Ayer ella declaró su interés en servir de interlocución sobre un principio no aceptado por Donald Trump: se apoya a Cuba por “razones humanitarias”.
Algo llegará al pueblo, pero está visto desde hace decenios: en realidad el respaldo es para la autocracia creada y heredada con puño de metal por Fidel Castro Ruz.
DINERO Y
HOTELERÍA
La gerontocracia de la isla no esperaba este mundo.
Se sintió aliviada cuando, el 17 de diciembre de 2014, Barack Obama culminó su acuerdo para reanudar un trato de igualdad en beneficio mutuo con La Habana.
“Nuestra decisión es poner fin a medio siglo de políticas fallidas de Estados Unidos, restablecer las relaciones diplomáticas con Cuba e iniciar una nueva era de diálogo”, declaró el demócrata.
Lo selló con el intercambio de embajadores y una fotografía suya con el también dictador Raúl Castro, heredero de su hermano.
Pero ese diálogo se interrumpió cuando por primera vez llegó a la Casa Blanca Donald Trump y borró todos los esfuerzos, para transformarlos en amenaza en su segundo arribo
El siguiente designado por la dictadura, Díaz Canel, no tiene un panorama limpio.
La crisis de pobreza en la isla se acentúa, a diario hay cortes de energía eléctrica, el azúcar ha dejado de ser tan codiciado en el mundo y sólo le quedan las remesas y el turismo.
Los dos bienes bajo riesgo: el dinero de migrantes encuentra obstáculos para llegar a familiares con necesidades extremas y las inversiones turísticas son codiciadas por Estados Unidos.
Ante este panorama, interpretan fuentes diplomáticas, la intervención mexicana será útil si la acepta Donal Trump, pero no prolongará al totalitarismo castrista.
DÉBILES Y
DESUNIDOS
1.- Son débiles y caprichosos.
Así las dos mayores oposiciones, PRI y PAN, reducen sus posibilidades de victoria para las elecciones del año próximo.
Han decidido ir separados para la renovación del Congreso del Estado y por eso no registraron sus deseos de alianza o coalición. Los panistas se sometieron a la instrucción obtusa de su dirigente Jorge Romero y los priístas apuestan a la imagen y operación del gobernador Manolo Jiménez.
Sí, pero fueron juntos en las elecciones pasadas.
A ver si Romero y Alejandro Moreno mantienen esta actitud en otros procesos estatales, sobre todo para entidades donde se elegirán gobernadores.
Y 2.- quien ha superado un trance con el gobierno federal y en especial el fisco es el jerarca del Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego.
Como anunció semanas atrás, estaba dispuesto a pagar los impuestos pendientes, estimados en 51 mil millones de pesos según Claudia Sheinbaum.
Ya llegaron a un acuerdo el SAT de Antonio Martínez Dagnino, y los representantes de Salinas Pliego.
Tras este arreglo debe venir la paz y previsiblemente dejará de ser citado y acusado en las posiciones públicas de Palacio Nacional.
