Un hecho que cambiará la historia del mundo, es el conflicto que se ha suscitado en Medio Oriente, con el ataque de Estados Unidos e Israel en contra de Irán, que ha dado como consecuencia la muerte del líder del país persa.
No obstante, ello ha sido el comienzo de una escalada en dicho conflicto, que ha generado tensión militar en toda la zona de Medio Oriente, mientras que a nivel mundial se ha traducido en una presión económica y social, que los mercados financieros lo han visto en estos días de conflicto.
La cuestión no es menor, pues la gran parte del petróleo y gas natural se produce y se transporta por la zona en conflicto, lo que implica que cualquier guerra genera una tensión en el mercado internacional, especialmente por cuanto hace a hidrocarburos.
No obstante, el conflicto parece tener tintes distintos para cada parte involucrada, puesto que mientras Israel y sus aliados, parten de la premisa de un cambio en el gobierno iraní generado por los propios ciudadanos en aras de garantizar sus libertades y democracia.
Pareciera que Irán planeó este momento para mantener un conflicto a largo tiempo, puesto que si bien ha caído gran parte de su alto mando, lo cierto es que el gobierno continúa desarrollando sus funciones en virtud de un entramado de redes que se generaron con dicha finalidad.
Del mismo modo, la ofensiva iraní parece estar más preocupada por escalar a un conflicto regional y con ello, tensar la situación económica y social de manera global, resistiendo el mayor tiempo posible los embates norteamericanos que buscan una salida del conflicto.
En consecuencia, aquello que parece perdurar en el panorama internacional, será un conflicto estratégico que busque debilitar a las partes, hasta lograr una salida estratégica para dicha confrontación.
Hacemos votos para que esta escalada de violencia, implique el menor número de pérdidas humanas.
jfernandoge1@gmail.com
