Luego de la desaparición de la activista transgénero África Ivett Sánchez, diversas agrupaciones, entre ellas Servicios de Inclusión Integral (Seiinac), informaron que alistan acciones para exigir a las autoridades el refuerzo de las labores de búsqueda.
Rafael Castelán, integrante de la organización, dio a conocer que ya establecieron contacto con otras asociaciones para trazar una ruta orientada a exigir justicia y la localización de la activista, reportada como desaparecida desde el 29 de septiembre.
Se indicó que África Ivett Sánchez acudió a las oficinas de la Secretaría del Bienestar en Pachuca, donde recibiría apoyos para poner en marcha su colectivo Voces en Silencio, tras separarse de la organización Transgénero Hidalgo, encabezada por Karen Quintero. En ese lugar fue agredida físicamente y posteriormente se reportó su desaparición.
También se informó que esta decisión generó fricciones entre ambas defensoras de derechos humanos de la comunidad LGBT. Personas cercanas señalaron a Karen Quintero como probable responsable tanto de la agresión como de la desaparición.
Ante estos hechos se presentó una denuncia ante la Procuraduría de Justicia, instancia que emitió una ficha de búsqueda en la que se establece que el 29 de septiembre fue la última fecha en que se le vio. Al momento de su desaparición vestía pants verde, chamarra rompevientos y tenis; como señas particulares, tiene tatuajes y cicatrices quirúrgicas en el pecho.
De forma paralela, amistades de la activista impulsaron una campaña en redes sociales para exigir su localización. Señalaron que su voz no se apaga con su ausencia, sino que cobra mayor fuerza.
Se dio a conocer que África Ivett Sánchez se dirigía a Chilpancingo, Guerrero, para realizar trámites relacionados con su acta de nacimiento, donde aún aparece como Rafael Sánchez Sánchez. No obstante, mantenía gestiones para el reconocimiento legal de su identidad con su nombre actual.
Finalmente, se precisó que fue vista por última vez en la central camionera. Tras ese momento se perdió toda pista sobre su paradero, por lo que organizaciones y colectivos preparan acciones para exigir avances en su localización.
