Para evitar que el abandono alimentario sea una práctica recurrente, sin algún tipo de penalidad, Claudia Luna Islas propuso catalogarse como violencia económica en la entidad.
Cifras oficiales del INEGI, señalan que el 27.4 % de las mujeres en México han sufrido este fenómeno, cuyos casos se agravan cuando los deudores alimentarios utilizan evasivas para retardar o impedir el sustento de sus hijos.
Por esta razón se busca que en la legislación local, exista el reconocimiento del abandono como violencia.
Dentro de la propuesta hecha, es que la ley proteja de forma específica la independencia financiera de las mujeres, evitando así que la falta de recursos sea utilizada como mecanismo de presión o chantaje.
Con la reforma del artículo 5 de la ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, está el blindar legalmente a las víctimas frente a omisiones que hoy suelen quedar en la impunidad interpretativa.
La modificación legislativa representa un avance sustancial en la protección de los Derechos Humanos, ya que se pretende transformar de manera oficiosa que aborde la irresponsabilidad financiera en el hogar.
De esta forma, el incumplimiento alimentario debe visualizarse como una forma de agresión, Ya que se otorgan facultades más claras a las autoridades por intervenir en situaciones de control y subordinación económica.
Luna Islas puntualizó que, el reconocimiento del abandono como violencia establecería el incumplimiento total o parcial de las pensiones alimenticias, así como las maniobras para retratar su pago que constituyen formalmente violencia económica.

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