El pasado 9 y 10 de marzo se cumplieron 10 años de uno de los eventos meteorológicos que dejaron 25 árboles derribados y múltiples daños en inmuebles diversos, derivado de las ráfagas de viento que superaron los 70 kilómetros por hora.
Aquel marzo de 2016, la fuerza de los vientos fueron catalogados como atípicos. Afectaron al menos 25 árboles que fueron arrancados de raíz, afectando infraestructura pública y privada.
En la calle Independencia, muy cerca del Jardín La Floresta, un anuncio espectacular cayó, mientras que se reportaba el derribo de postes de tendido eléctrico y algunos semáforos fuera de servicio en diversos cruceros.
Las caídas de árboles que más sorprendieron, fue la que se registró en la Glorieta Tepeyac, cerca del crucero llamado “Y”, además de Jardines del Sur, donde ejemplares arbóreos fueron arrancados de raíz. En el municipio vecino de Acatlán, el techado de un auditorio sucumbió ante la presión del viento, mientras que en el CBTis 179 de Tulancingo, el desprendimiento de ramas dejó a cuatro alumnos con lesiones.
Un tramo de la barda del Centro de Reinserción Social (CERESO), se vino abajo, mientras que en la colonia Rincones de la Hacienda, se reportaba la caída de varios árboles y ramas, afectando al menos dos vehículos.
Desde aquel marzo de 2016, no se han registrado ráfagas de tal magnitud. Sin embargo, el Gobierno del Estado ha emitido un aviso especial para este 16, 17 y 18 de marzo, debido a los efectos del Frente Frío número 41, pronosticando ráfagas de viento de entre 30 y 50 km/h, una intensidad menor a la de hace una década, pero suficiente para representar riesgos si no se toman medidas preventivas.

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