La dirigente de Antorcha Campesina en Hidalgo, Guadalupe Orona, advirtió que en la entidad persiste un grave rezago en materia de vivienda, servicios básicos y seguridad, al señalar que al menos 30 por ciento de las familias no cuenta con casa propia.
Expuso que la falta de acceso a una vivienda digna es uno de los principales problemas estructurales del país. De acuerdo con datos del Inegi, más de 33 millones carecen de un hogar propio, situación que en Hidalgo afecta al 30 por ciento de la población.
En ese contexto, señaló que los proyectos impulsados por el gobierno federal a través del programa Vivienda del Bienestar representan un avance; sin embargo, consideró importante evaluar el tamaño de las viviendas —de 67 metros cuadrados—, ya que podrían generar condiciones de hacinamiento, situación que —indicó— se asocia con la violencia intrafamiliar.
No obstante, reconoció que este tipo de esquemas puede representar una alternativa para quienes no cuentan con vivienda; sin embargo, resaltó la necesidad de garantizar casas más dignas y adecuadas. Añadió que la problemática se agrava en un contexto nacional donde se registran, en promedio, siete feminicidios diarios, además de otros delitos.
Orona también criticó la poca atención de los presidentes municipales hacia las necesidades de la población, particularmente en municipios como Mineral de la Reforma y Tizayuca, donde persisten rezagos en drenaje, electricidad, agua potable, así como problemas de crecimiento urbano e inseguridad.
En el caso de Tizayuca, señaló que existe una creciente ola de violencia que ha rebasado a las autoridades, situación que se complica por su colindancia con el Estado de México, lo que incide tanto en la seguridad como en la prestación de servicios.
Finalmente, lamentó la falta de interés de las autoridades municipales para atender estas problemáticas, las cuales —advirtió— se agravan día con día ante la ausencia de un compromiso efectivo con la ciudadanía.
