Un panorama desolador se puede apreciar en la clínica 02 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Tulancingo, donde en el área de urgencias las camas, resultan insuficientes y los pacientes tienen que permanecer en sillones o en colchones el suelo. Ademas faltan de aparatos médicos y los aditamentos necesarios.
Derechohabientes, enfermeras, médicos y personal administrativos de este nosocomio, documentaron las carencias que hay en dicha clinica y que repercuten directamente en la atención de los internos.
Señalan que el personal es insuficiente para atender a los pacientes; también hay déficit en cuanto a camas. “Los médicos están con los pacientes al tope y de igual manera, los encargados de higiene y limpieza no se dan abasto”.
Dijeron que estas inconsistencias son del conocimiento de la direccción de la clínica, quienes pueden solicitar en forma extemporánea, habilitar a más empleados y personal médico y de enfermería, pero han hecho caso omiso ante esta situación.
En el área de urgencias, solo hay dos enfermeras generales y dos auxiliares por turno; en contraposición, los entrevistados puntualizaron que por mínimo, se requieren cinco enfermeras y cinco auxiliares. “Están duplicando o hasta triplicando su capacidad para dar una atención más eficiente”.
En cuanto al número de médicos, dijeron que hay carencias de ellos. En algunos casos, no se prevé cubrir alguna incapacidad, o que esten de vacaciones o se ausentaron por algún imprevisto.
“Los directivos del IMSS de Tulancingo tienen todas las facultades y la jerarquía para solicitar más personal o interponer escritos mostrando con evidencias, lo que está pasando en este hospital”.
Así también -expresaron- que existe a la par un acuerdo entre directivos y sindicato y se hace una revisión de la plantilla, para determinar el número de personal necesario, pero éste se encuentran a la mitad.
“Se hace la supervisión, un análisis, pero la plantilla no aumenta y es necesario habilitar a más personal, ya sea en forma eventual, por contratos, en forma inmediata porque los compañeros ya no quieran laborar horas extras, ya que es muy desgastante”, dijeron los entrevistados.
Comentaron que muchos pacientes son de la tercera edad, con problemas cardiacos, diabéticos e hipertensos. “Los pacientes tienen derecho a recibir una atención con calidad y calidez que nos se les está brindando”.
Dijeron también que, además, al personal queda muy expuesto, porque los familiares de los pacientes ya están predispuestos, están fastidiados de lo que no se les atienda.
“Hemos sufrido agresiones, pero lo que no saben es que trabajamos con lo que nos dan y con lo que hay”.
Expresaron que derivado a la magnitud del caso del paciente, el tiempo de espera de la atención puede ser de más de tres horas. “Pero si le sumas que son 15, 20 o 30 pacientes, tienen que esperar gran parte del día para ser atendidos.”
Finalmente los inconformes hicieron un llamado a directivos que enbcabeza la directora de esta clínica, Carolina Vargas Barrientos, para que tome cartas en el asunto en forma inmediata.
