La secretaria de Salud de Hidalgo, Vanesa Escalante Arroyo, afirmó que entre los seis casos de sarampión que reporta la entidad desde diciembre de 2025, uno corresponde a una menor de 12 meses, que derivó en tres contagios entre su familia.
En entrevista, la funcionaria afirmó que hay resistencia de la población a la vacunación, la cual aplican las autoridades federales. Ello, indicó, es un factor de riesgo.
“Para disminuir la cadena de transmisión es fundamental, uno, la vacunación de las niñas y de los niños (…) puede ser el grupo más vulnerable de enfermedades exantemáticas”, expuso.
La funcionaria indicó que la respuesta de la población para recibir la dosis ante el sarampión, no ha sido positiva e incluso muestran desinterés.
“No importa que nos reciban en la banqueta, pero ayúdenos a abrirle a mis compañeros. Van a revisar su cartilla de vacunación y a invitarlos a vacunarse. Las respuestas que hemos tenido hasta este momento en un gran porcentaje han sido negativas”, dijo.
Por ello, expuso que el porcentaje de inoculación “pudiera resultar el más favorable”, pues consideró el principal problema que “en el toque de puertas” no les abran.
Agregó que las vacunas se deben aplicar después de los 12 meses, por lo que cuando existen casos en menores de esa edad, la aplicación se hace a los seis y 11 meses.
La titular de la Secretaría Salud de Hidalgo expuso que el primer caso en la entidad, en 2025, se trató de una persona que radicaba temporalmente en un municipio de Estado de México que presenta contagios.
El segundo, dijo, se dijo en 2026, en Actopan y el tercero en Pachuca, correspondiente a la menor de un año. La funcionaria indicó que de ese contagio se desencadenó otro, el de su padre.
“Es ya en ese momento un brote, ¿qué quiere decir?, dos a más casos (…) En ese momento se emplea el bloqueo vacunal. De donde se identifica el caso, se empieza a cercar las 20 manzanas que se tienen en la periferia”, expuso sobre el cerco que se establece.
