La falta de una representación sindical formal, ya que hasta el momento se mantiene una dirigencia interina, ha impactado de manera negativa en algunas prestaciones de los trabajadores del Poder Ejecutivo. Entre estas, la más representativa será la reducción del aguinaldo de 90 a 60 días para los trabajadores de gobierno, medida que entrará en vigor este año.
Berenice Cornejo Ureña, quien participó en el proceso de elección para la nueva dirigencia del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo del Estado de Hidalgo (SUTSPEEH), dio a conocer que existe una disputa de intereses externos, para evitar que haya una representación formal en el sindicato.
Señaló que la elección se realizó desde enero; sin embargo, hasta el momento no se ha dado a conocer cuántos trabajadores votaron ni quién ganó el proceso. Esta situación, afirmó, ha derivado en un detrimento para la base trabajadora, al perder algunas prestaciones y beneficios laborales.
Indicó que uno de los efectos más visibles es la reducción del aguinaldo, prestación que anteriormente era de 90 días y que, de acuerdo con lo estipulado en el Periódico Oficial del Estado de Hidalgo, será de únicamente 60 días, cantidad que los trabajadores recibirán al cierre del presente año.
Esto, dijo, tendrá un impacto importante en el bolsillo de los trabajadores; sin embargo, la dirigencia actual, que se mantiene de manera provisional, no intervino en favor de la base laboral y muchos empleados, aún no han dimensionado lo que significa la pérdida de esta prestación.
Destacó que además se han debilitado otros derechos laborales, como la pérdida o limitación de algunos beneficios, entre ellos el acceso a infraestructura destinada a los trabajadores, como el velatorio, que era utilizado por las familias de los empleados y que, aseguró, ha dejado de operar ante la falta de gestión sindical.
Precisó que como aspirante en el proceso interno para encabezar el sindicato, no ha sido informada sobre el avance del procedimiento, por lo que incluso ha intervenido la Secretaría del Trabajo, instancia que sería la encargada de otorgar la toma de nota; sin embargo, el conflicto debe dirimirse al interior del propio sindicato.
Por ello, hizo un llamado a que se establezca una interlocución efectiva que permita alcanzar la unidad entre los trabajadores.
“Cuando no existe una estructura organizada que dialogue con la autoridad, es más complicado revisar o revertir decisiones que afectan a la base laboral”, señaló Cornejo Ureña.
Consideró que esta situación refleja la debilidad en la que actualmente se encuentra el sindicato, el cual ha perdido no sólo representatividad ante las autoridades, sino también la fortaleza que tenían los empleados para defender sus beneficios e intereses colectivos.
