Hace unas semanas se ingresó al Congreso local una iniciativa, para que en el estado de Hidalgo los partidos políticos postularan a una mujer para encabezar la candidatura del poder ejecutivo. Es decir, generar las posibilidades de tener por primera vez una gobernadora en 2028.

Y aunque todavía falta el proceso legislativo correspondiente, suena muy bien que después de toda nuestra historia, una mujer tenga esta alta responsabilidad. Lo anterior, si tomamos en cuenta el liderazgo y talento de muchas de ellas en la vida pública de la entidad.

A dos años de que concrete esta posibilidad, una empresa encuestadora realizó un sondeo para medir el nivel de conocimiento y preferencia que tiene el electorado hidalguense entre algunas de las figuras más relevantes de la política local.

En el ejercicio citado, Demoscopia Digital publicó que quien tiene el mayor nivel de conocimiento es la senadora Simey Olvera con 42.2%, en segundo lugar, se encuentra Rebeca Aladro, quien es la magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Hidalgo con 34.7%; seguido de Esther Ramírez, secretaria de Hacienda del estado, en tercer lugar, con 25.2% y en cuarto Susana Ángeles con 21.7 puntos.

En cuanto a preferencia electoral, la encuesta muestra nuevamente a la senadora en primer lugar con 26.4%; seguida por Rebeca Aladro Echeverría con 14.3%; Vanesa Escalante Arroyo obtiene un 10.1%; Esther Ramírez, 8.7% y por último, Susana Ángeles con 7.6%.

Hay que destacar que el posicionamiento del partido guinda todavía es elevado con una intención del voto del 40.6% en el estado. Lo cual, brinda una amplia base política para cualquiera de las participantes en este ejercicio.

Es muy temprano para realizar proyecciones, pero este punto de arranque demuestra que existen posibilidades reales para las competidoras de Morena en lo que sería la primera elección estatal sin un gobernador priísta.

Hay que seguir de cerca a los perfiles aquí citados, porque la mejor carta de presentación para aspirar a una candidatura es el trabajo constante en la función que se desempeña actualmente. Todos los nombres que ahora se consideran, representan liderazgos de gran calado que de trabajar en conjunto, podrían representar un bloque invencible para quienes gobernaron este estado durante nueve décadas.

De tal manera que los meses por venir dichas mujeres estarán en el ojo del huracán, cada paso que den será cuestionado por sus adversarios y cada movimiento de sus oponentes tendrá que ser medido y analizado.

El principal reto, por tanto, será mantener esas preferencias y tratar de aumentar sus adeptos al interior y exterior de su partido, aprovechar las coyunturas que se vayan presentando y realizar un trabajo fino en la estrategia electoral.

Cualquiera de los perfiles contemplados en este estudio, tendrá la gubernatura si logra conciliar entre los grupos internos, integrar a otros sectores de la sociedad civil y mantener firme su ideología a favor de la gente.

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