Aunque el termómetro ya supera los 30 grados Celsius (°C) en la región, comerciantes reportan estabilidad en el abasto de hielo para consumo humano. Sin embargo, advierten que la temporada crítica de estiaje y las festividades de mayo, podrían ralentizar la producción.
A pesar de que la región de Tulancingo ya experimenta los efectos de la época de estiaje con temperaturas que han rebasado los 30 °C en los últimos días, el suministro de hielo en establecimientos locales, se mantiene estable. Al corte de este 26 de marzo, no se reportan signos de escasez.
Comerciantes entrevistados por este medio, señalaron que históricamente, la demanda crítica no inicia con los primeros calores de marzo, sino a partir de abril. Este mes, junto con mayo y las primeras semanas de junio, representa el periodo con las temperaturas más altas del año, lo que dispara el consumo de productos de refrigeración.
“Ahorita estamos surtiendo bien, pero sabemos que en unos días la demanda sube exponencialmente”, comentó un fabricante de hielo para consumo humano, al agregar que la escasez de hielo en la región, no solo responde a una mayor compra por parte de la ciudadanía y el sector restaurantero, sino a un fenómeno técnico provocado por el mismo calor.
Con temperaturas ambientales extremas, las máquinas de las fábricas de hielo tardan más tiempo en alcanzar el punto de congelación. Esto genera un cuello de botella, donde la producción no puede seguir el ritmo de la venta.
De acuerdo con los comerciantes, en los últimos tres años, la crisis de abasto se ha presentado con mayor fuerza entre finales de mayo y mediados de junio, esto por las festividades del Día de la Madre, el Día del Maestro y el Día del Padre que generan un pico de consumo en eventos sociales y reuniones familiares que suelen agotar las reservas.
