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La Sierra en los libros

(Por Vernica Kugel) Martes, 15 de Marzo de 2016 -- 2:56 am

  

¿Sabías que...

n ...la Sierra de Tutotepec, hoy Sierra Otomí-Tepehua, fue una; después estuvo dividida en dos y en cuatro, hasta quedar como hoy, con sus tres municipios?

n ...Hernán Cortés conquistó la Sierra, hasta entonces reino independiente al igual que Metztitlán, en 1519?

n ...la iglesia de Tutotepec, fundada por loa agustinos en 1542 y concluida en 1557, hoy en ruinas, se encuentra en la comunidad de Tuto el Viejo, antigua cabecera de la región?

n ...el obispado de Puebla fue precedido por el arzobispado de Tlaxcala, del que dependía la Sierra en lo eclesial?

n ...Santa María Temascalapa ha pertenecido a Tenango desde los primeros registros que se tienen de la comunidad.?

Solemos dar por hechos los límites de nuestro estado, de nuestros municipios. Pero no necesariamente son tan antiguos. Hidalgo, como estado, nació en 1869, hace apenas 148 años. Sucede algo similar con los municipios. Este libro trata de cómo se configuraron los tres que hoy en día conforman la Sierra Otomí-Tepehua: Tenango, San Bartolo y Huehuetla.

La Sierra pertenecía, durante la Colonia, a la alcaldía mayor de Tulancingo, designada como tal en 1575. Se trataba de un solo pueblo de indios llamado Santa María Magdalena Tututepeque (o Tutotepec). Al igual que hoy, la división administrativa civil y la eclesiástica no siempre coincidían. En lo eclesial, la Sierra de Tutotepecse encontraba en los límites del arzobispado de México y el de Tlaxcala, perteneciendo a este último que después sería el obispado de Puebla. El antecedente de la división de la Sierra surgió, de hecho, en lo religioso: el obispo Palafox, en visita eclesiástica en 1646, determinó que se dividiera en tres: Tutotepec con varias visitas (comunidades), Tenango con otras tantas “de tierra fría”, y uno tercero “para los restantes de tierra caliente”. Años después la Sierra seguía siendo un solo pueblo de indios con sus sujetos, pero la idea siguió su camino.La división eclesiástica tal y como puede constatarse para 1725 es de dos pueblos cabecera de doctrina: Santa María Tututepeque y San Agustín Tenango. Desepués de 1768 y hasta 1800 son cuatro: Tutotepec, Tenango, San Lorenzo Achiotepec y San Benito Huehuetla.

En lo civil sucedió algo similar. Santa María Tututepeque se dividió inicialmente en dos: Tututepeque, con San Andrés Godoó, San Mateo, San Gregorio, San Ambrosio, San Esteban, San Lorenzo Achiotepec, Santiago Pasoquitlán, San Sebastián, San Gerónimo, San Juan, Santa Cruz, San Martín, San Pedro, Santiago y San Bartolomé; y Tenango, con San Benito Huehuetla, Santa María Temascalapa, San Clemente, Santa Úrsula, San Guillermo, San Antonio Zicatlán, Santa Inés, Santa Mónica, San Pablo y San Nicolás. Después de 1758 se dio otra configuración, con tres cabeceras: Tutotepec, Tenango y San Andrés Godoó, este último con las comunidades de San Mateo, San Gregorio, San Ambrosio, San Esteban, San Lorenzo, Santiago Pasoquitlán, San Sebastián, San Gerónimo, San Juan y Santa Cruz. Es decir, Huehuetla seguía perteneciendo a Tenango.Allí no terminen las sorpresas: en 1800, la Sierra estaba dividida en cuatro pueblos de indios: Tutotepec, Tenango, Huehuetla y Achiotepec (del cual dependía para entonces San Andrés Godoó, es decir, ya no era sede de cabecera).

Podemos imaginarnos que estas divisiones y acomodos no se dieron con facilidad. Contribuyeron factores de índole económica, social y cultural, internos yexternos: los intereses de los linajes de indios principales y de las comunidades en las que se asentaban, los altibajos de la producción de algodón, tan importante en la época. El afán de control tanto eclesial como civil sin duda estuvo relacionado con las rebeliones indígenas que se dieron en la Sierra durante el siglo XVIII, así como con la recaudación de impuestos. Todos estos factores aunados a la difícil orografía de la Sierra y su natural división en tierra fría y tierra caliente.

Se trata de una historia apasionante, desentrañada por el autor a partir no solamente de los documentos de la época colonial sino también de su conoci-miento de la Sierra por haberla recorrido. Y en efecto, ¡la historia de la Sierra no toma sentido sino hasta que se recorre!La tesis que dio lugar a este libro recibió el Premio Francisco Javier Clavijero 2013 del Instituto Nacional de Antropología e Historia en la categoría de mejor tesis de licenciatura en Historia y Etnohistoria, así como el XV Premio Atanasio G. Saravia de Historia regional mexicana 2012-2013 de Fomento Cultural Banamex en la categoría de licenciatura


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