(775)75 53900
"Fundado en la ciudad de Tulancingo de Bravo
el 27 de septiembre de 1951"

BUSCADOR


COLUMNAS POLÍTICAS


COLUMNAS SOCIALES



EDICIÓN IMPRESA

HISTÓRIAS

(Por Lorenia Lira) Martes, 19 de Junio de 2018 -- 5:11 am

  

Rene LefaureDubernard

 

En esta temporada de fiebre futbolística, es importante recordar a uno de los impulsores del futbol de buen nivel en Tulancingo, Don René Lefaure.

Nació en Meymac, en la región de Correze, en Francia. El 15 de octubre de 1895, hijo de Leonard Lefaure y Lea Catherine Dubernard. Sus hermanos: León y Eugene.

 Su padre, Leonard Lefaure  era general del ejército francés, era socio del banco CrediteLeonnesse su abuelo también fue militar para el ejercito de Napoleón.

El primero en venir a México, y en especifico a Tulancingo, fue su hermano mayor, Don León Lefaure (por cierto, bisabuelo de Marcelo Ebrard). León junto con otros franceses, fundaron en Tulancingo un almacén llamado El Puerto de Liverpool, ubicado en Hidalgo y Manuel Fernando Soto.

Cuando René llegó a Tulancingo por primera vez, rondaba los 15 años, entró por el puerto de Veracruz aproximadamente en 1909.  La segunda vez (y definitiva) que llegó a Tulancingo, ya tenía casi 20 años. El futbol era su pasión su equipo era el Atlethic, también tuvo la concesión de la lotería nacional, aquí se repartieron varios premios mayores, entre ellos al Sr. Mancilla y al señor Antonio Ganem.

Se casa con Josefina Islas Sosa en 1932, tuvieron 3 hijos: Lea Catalina (en honor a la mamá de René), Josefina Teresa, y un pequeño que murió a corta edad.

El almacén llamado Puerto de Liverpool fue cambiado de lugar a Hidalgo y Cuauhtémoc, René le cambió también el nombre, le puso “La Princesita” porque así le decía a su esposa. También le cambió la vocación de almacen general, obviamente al ser Don René el primer relojero de la región, la tienda fue también y en gran medida, relojería. Ahí se formaron varios relojeros tulancinguenses que después establecerían sus propios negocios.

En “La Princesita” trabajaba doña Josefina y su hija Lea, de hecho siempre estaba ahí. La tienda era su casa y sus clientes eran su familia.

Cuando estaba la tienda en lo que hoy son “Los Valientes”, anexo estaba el local de la lotería ahí llegaba la gente a platicar con él, era muy popular entre los tulancingueses, quienes llegaron a adoptarlo como uno más.

A René le gustaba la historia de México, le tocó vivir la revolución mexicana. De hecho varias veces los revolucionarios saquearon la tienda y dejaban sombreros y cananas.

 Era aprendiz de arqueólogo y mecenas de los arqueólogos que llegaron a hacer excavaciones a Tulancingo. En su casa de la calle de Luis Ponce, en la parte de atrás, hizo pequeñas habitaciones para hospedar a Florencia Müller y César Lizardi. Él iba a excavar con ellos.

Llegó a reunir una importante colección de objetos valiosos: tenía los libros de cocina de las cocineras de Maximiliano y el reloj de la emperatriz Carlota, cuadros de Rembrandt, piezas arqueológicas de la región, el primer Directorio de la ciudad de la ciudad de México, dos álbumes completos de filatelia etc. Tenía un museo en su casa, y se lo mostraba a quien quisiera.

Falleció el 28  marzo de 1977, víctima de una afección cardiaca. Fue enterrado en Tulancingo, su segunda patria. Los equipos de futbol nacionales mandaron condolencias, el Tulancingo fc jugó con moños negros. Lo mismo que algunos equipos de primera división.

Tuvo 5 nietos, René y Lea Catalina. José María, René y Nancy.

Don Sadot Ruiz  y él fueron los promotores del estadio 1 de mayo, para los obreros. Fue presidente de la Asociación estatal de futbol.

 

 


Twitter


Facebook