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EN BUSCA DEL CIUDADANO

(Por Enrique López Rivera) Viernes, 8 de Noviembre de 2019 -- 8:48 am

  

 

Equipo deficiente

 

 

Una de las características de los sistemas presidenciales, es que el titular del ejecutivo es responsable de elegir y en su caso remover, a los integrantes de su gabinete. Esto es, el equipo de gobierno de un presidente, gobernador o alcalde, está sometido a la voluntad de aquel que lo designó.

Aunque pareciera una gran ventaja tener el control absoluto de ese equipo de trabajo, la realidad es que muchas veces las deficiencias de alguno de los miembros del gabinete, tienen consecuencias severas en el desempeño gubernamental.

En ese sentido, y para tener un contrapeso institucional, los sistemas democráticos otorgaron facultades a otro poder (legislativo), para que estuviera atento del ejercicio de gobierno. Ante este escenario, es que los secretarios de estado y otros funcionarios tienen que rendir cuentas en el Congreso.

Eso ocurrió hace unos días, donde los miembros del gabinete del gobernador Omar Fayad se presentaron ante los diputados para desglosar a detalle el estado que guarda la presente administración.   

Sin embargo, algunos de los integrantes del gobierno, están lejos de abonar al buen desempeño institucional. Por ejemplo, el polémico Secretario de Cultura, Olaf Hernández quien recientemente perdió la cordura en la comparecencia. Ahí, al funcionario se vio insolente en sus formas y deficiente en sus argumentos. No supo lidiar con las preguntas que le formularon los diputados y con ironía –de aquella que se utiliza cuando se goza de la gracia del poder–, trató de dar vuelta a los planteamientos concretos.  

No fue el único que ante este ejercicio republicano encontró una vereda para salir del paso. El secretario de gobierno, Simón Vargas también utilizó una artimaña para evadir su responsabilidad de ser cuestionado en el desempeño de sus funciones.

Al viejo estilo caciquil, Simón Vargas llenó el recinto legislativo con sus trabajadores para que éstos hicieran su parte de coliseo romano. Es decir, apoyar con fervor cuando el secretario hablara y mostrar toda su ira cuando los adversarios iniciaran sus cuestionamientos. Ante esta situación, los integrantes del poder legislativo, no tuvieron más que suspender la sesión por falta de condiciones.

A los pocos minutos salió del recinto legislativo el secretario con la misión cumplida, No sin antes haber hecho todo para “romper” la sesión, en donde aquellos ilusos trataban de cuestionarlo.         

Ahora, tras la creciente inseguridad en el territorio estatal, otro funcionario del gobierno parece lejano del clamor popular. El secretario de seguridad pública, Mauricio Delmar. Realizó una desafortunada declaración cuando fue cuestionado sobre los hechos que dejaran si vida a una joven de 21 años. Sin el mínimo tacto, el insolente secretario adjudicó la responsabilidad de la muerte, al horario en que la mujer salía del bar donde se encontraba.

Ante estas deficiencias en su equipo de trabajo, el gobernador Fayad debería de poner un alto. Él es el responsable de su equipo de trabajo, que al parecer no pasa por un buen momento. Es hora de hacer cambios en su gabinete para hacerle frente a la responsabilidad de gobernar.

No se puede mantener a un equipo, que lejos de sumar al buen desempeño de sus funciones, merma el ejercicio del gobierno. Es hora de hacer una cirugía mayor a mitad de la administración de Fayad para continuar con el último tramo de su sexenio.

 

lore750715@gmail.com      

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