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EN BUSCA DEL CIUDADANO

(Por Enrique López Rivera) Martes, 19 de Junio de 2018 -- 5:05 am

  

 

Los demonios andan sueltos  

 

 

El fin de semana pasado (15 de junio de 2018), en la carretera que va de Pachuca a Tulancingo un incidente automovilístico terminó con la detención de una mujer, que conducía una camioneta. El motivo de la detención –según dijeron los uniformados- fue porque la involucrada en la colisión, no pudo verificar la propiedad del vehículo.

Sin embargo, este evento que pudiera ser casual no los es. La persona detenida es la contadora y administradora de las finanzas de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH); Gabriela Mejía Valencia.

Este hecho generó gran movilización policiaca, porque al lugar llegaron agentes de la policía municipal y estatal al percatarse que la conductora llamó a sus compañeros de la UAEH para comentarles su situación.

Después de algunos empujones, aquel hecho terminó con la detención de la contadora que desde el viernes pasado, se encuentraba recluida. A tres días de estos hechos, el agente del Ministerio Público, señaló que la funcionaria universitaria está acusada por presuntos ultrajes a la autoridad, hechos que habrían ocurrido luego de supuestamente resistirse a bajar de su vehículo tras verse involucrada en un accidente de tránsito.

Por su parte, la defensa ha presentado hasta el momento varias pruebas, entre ellas videos y testimonios de testigos, para tratar de desestimar dichas acusaciones en busca de la libertad de Mejía Valencia.

Mientras eso ocurre en los tribunales, afuera hubo otros acontecimientos relacionados. La casa de otro funcionario de la UAEH, fue cateada en plena madrugada y la camioneta del Secretario General de la propia universidad, también fue revisada por las autoridades.

Estas afrentas no son pequeñas. Vienen a enrarecer el clima político en la ciudad de Pachuca. No hay ninguna necesidad de vivir un proceso electoral marcado por la persecución de personajes relacionados con el un grupo político.

Se puede coincidir con la causa política que enarbola en este momento el grupo universidad o se puede estar en contra. Lo que no se puede es ser ajeno a una persecución política de algunos actores, que a la luz no son candidatos, ni representan a un partido político, ni se encuentran involucrados en alguna acción de corte electoral. Su responsabilidad radica en laborar para la UAEH. 

Tampoco hay que ser ingenuo. Estas personas son hostigadas porque se quiere dar un golpe político contra los candidatos de Morena, que se relacionan directamente con el grupo que comanda Gerardo Sosa Castelán. Eso es un muy claro. Pero en el afán de hacer política utilizando las peores formas algunas, personas ajenas resultan involucradas.

Una vez más se comprueba que las autoridades locales se encuentran al servicio y capricho del gobierno en turno, que utilizando la aritmética política pretende ejercer “justicia” favoreciendo a los amigos y perjudicando a los enemigos.

Ojalá que el criterio común predomine en los días que restan de campaña política. Porque la lucha por el poder político suele poner muy nerviosos a ciertos personajes que pueden soltar a los “demonios” para desestabilizar los comicios y tener la posibilidad de ganar en tribunales electorales lo que se perdió en la elección.

 

@2010_enrique

lore750715@gmail.com

 

 

 


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