Por Aarón Jiménez

La llegada de la Semana Santa suele imponer un ritmo distinto a nuestra ciudad; una pausa que invita a la reflexión y al reencuentro. Sin embargo, este 2026, el silencio de los días santos se ve gratamente interrumpido por un rugido de esperanza: el entusiasmo de cientos de jóvenes que están dejando el alma en el Mundialito de Fut 7.
Mientras muchos descansan, yo elijo estar donde vibra el futuro de nuestro municipio. Si me preguntan dónde se construye el Tulancingo que soñamos, la respuesta no está en un escritorio, sino en cada barrida, en cada atajada y en cada joven que elige un balón por encima de cualquier tentación de la calle. Yo estoy y estaré siempre del lado de nuestros jóvenes y del deporte.
Una Apuesta por el Talento
Reconozco con entusiasmo el anuncio de nuestro gobernador sobre la construcción de 25 nuevas canchas de fútbol en puntos estratégicos. Es una noticia de calado profundo que celebramos porque cada plancha de concreto o pasto sintético que se inaugura es, en realidad, un territorio que le arrebatamos a la apatía. Pero para quienes vivimos y respiramos Tulancingo, sabemos que esto es apenas el silbatazo inicial. El talento de los más de 800 estudiantes de nuestras secundarias y preparatorias que hoy sudan la camiseta merece condiciones de excelencia los 365 días del año.
Luz, Balón y Seguridad: El Tridente Ganador
Seamos realistas: el deporte es el antídoto más eficaz contra la delincuencia, pero un joven no puede entrenar con miedo. Mi visión es clara: el deporte transforma vidas, pero solo si va de la mano con el rescate del espacio público.
«Prefiero mil veces ver a un joven cansado por el entrenamiento bajo una luminaria nueva, que a un joven perdido en la oscuridad de una calle abandonada. Si hay luz y hay deporte, la inseguridad simplemente no tiene espacio para jugar».
Cuando las familias de la Rojo Gómez o la Vicente Guerrero pueden ver a sus hijos competir en entornos seguros e iluminados, el tejido social se regenera de verdad. La iluminación no solo nos permite ver el camino, nos devuelve el orgullo de habitar nuestra ciudad a cualquier hora.
El Juego que Apenas Comienza
El Mundialito de Fut 7 es la prueba de que, cuando se ofrece orden e infraestructura, la juventud de Tulancingo responde con creces. Mi compromiso es que ese impulso no sea estacional. Imaginemos un Tulancingo donde el apoyo al deporte sea la regla y no la excepción; donde cada colonia tenga una cancha digna que sea el corazón del barrio.
Este martes de Semana Mayor los invito a voltear a las canchas y apoyar a nuestros muchachos. Ellos no son el «mañana», son el ahora. Y si ellos están en la jugada, yo juego con ellos.r

¡Nos vemos en la cancha y en la reflexión!
Aarón Jiménez
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