En el mundo jurídico algo que ha permeado últimamente son los cambios en los sistemas procesales, como ocurrió en el sistema penal y que ahora ocurrirá en los procesos civiles y familiares.

En primer punto, me parece que los cambios son buenos en estos sistemas y que contra mayores garantías otorguen a las personas, mejor funcionara tanto el sistema como la justicia en nuestro país.

Sin embargo, estoy seguro de que los cambios procesales de nada van a servir si no nos responsabilizamos de las causas que originaron dichos cambios y me parece que hasta este momento no ha existido una retroalimentación mediante la cual el Estado Mexicano haya aceptado su responsabilidad del agotamiento y como consecuencia de su fracaso como sistema.

En tal sentido, se han señalado las causas del agotamiento y de la caída de los viejos sistemas como los vicios realizados por los operadores, lo que implica que las leyes por sí mismas no fueran las incorrectas sino quienes en sus facultades las aplicaron e interpretaron

Por tanto, esos operadores fueron servidores públicos que realizaron y permitieron que se practicaran vicios dentro de sistemas que llevaron a que fallara la finalidad de los mismos y hasta el momento, no ha existido un solo órgano del poder estatal que haya aceptado dicha responsabilidad y mucho menos, que haya comenzado un trabajo en retrospectiva para evitar que los nuevos procesos tengan el mismo fin que aquellos que tanto sean criticado.

Estoy seguro que hasta que no aceptemos nuestra responsabilidad como sociedad y como Estado no podremos tener un mejor sistema puesto que, los subsecuentes comenzarán a ser viciados hasta su agotamiento puesto que, si su falla se debió en gran medida a los vicios de los operadores el cambio debe de surgir de los mismos.

juanfer_lm@jfg

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