Oscar-Claude Monet es un pintor parisino, conocido por su aportación al movimiento artístico del impresionismo. Nació en la ciudad de París, el 14 de noviembre de 1840 y murió a la edad de 86 años, el 5 de diciembre de 1926.
Su vida estuvo llena de altos y bajos, como la mayoría de los pintores en su época, pero lo que es un hecho es que nació para ser artista.
Desde muy pequeño desarrolló el gusto por la caricatura y más tarde, con la ayuda de su padre, inició sus estudios de pintura en la Academia Suiza de París. Comenzó un estilo muy peculiar inspirado en Édouard Manet, que desde su óptica y sus colores, arrancaría con el impresionismo.
En su vida, dentro de las obligaciones nacionales francesas, el joven Monet tuvo que realizar su servicio social, por lo que sus estudios de pintura se interrumpieron. Sin embargo, fueron estas salidas al mundo real, lo que se cree lo llenaron de inspiración para experimentar diferentes estilos artísticos. Al término de su servicio y de regreso a la ciudad de París, Monet comenzó a ampliar su estilo, lo que lo llevó a trabajar con los grandes como Auguste Renoir, con quien fundaría más tarde el futuro grupo de impresionistas.
Su primera obra emblemática de este movimiento impresionista, fue “Impression, Soleil levant” (Impresión, sol naciente) de 1872. Se presentó al público en la primera exposición impresionista de 1874, año que marcó el apogeo del impresionismo y el cual definiría a Claude Monet como uno de los creadores del movimiento.
Hoy en día es uno de los artistas más destacados y queridos en Francia, y gracias a sus numerosas obras pertenecientes ahora a la historia del arte con el nacimiento del movimiento impresionista, sus obras más famosas están exhibidas dentro de los museos de París.
Hablar de Monet es hablar directamente del impresionismo y, para los que no tenemos grandes conocimientos de arte y pintura, el impresionismo es una corriente artística que surge en Francia en 1860 y se caracteriza por plasmar la realidad, enfocándose en el estudio de la luz y la percepción óptica del color. Es por eso por lo que muchas obras, no solo de Monet, sino de muchos artistas durante esos años, se plasmaron al aire libre y de paisajes cotidianos.
De las obras más populares del pintor Claude Monet, se encuentra la serie conocida como “Les Nymphéas” o “Los nenúfares” en su traducción al español, que hace referencia a esas plantas acuáticas con flores que crecen en los lagos, arroyos y algunos pantanos. Esta serie está compuesta de 250 óleos sobre tela, inspirados en el jardín de agua de la residencia del autor en Giverny, Francia. Y el “Musée de l’Orangerie” en París, alberga la totalidad de estos paneles murales; una donación que hizo el mismo autor al Estado francés y que tuve la oportunidad de visitar, a inicios de este año.
No obstante, para todos aquellos amantes de la pintura que no puedan trasladarse tan lejos para apreciar estas colecciones de las corrientes populares europeas, el pasado 26 de abril, la Secretaría de Cultura y el Instituto de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo Nacional de Arte, anunciaron la exposición temporal de “Monet, Luces del Impresionismo” en México.
Esta exposición estará disponible hasta el 27 de agosto y muestra tres grandes obras de Claude Monet, dos de ellas nunca antes vistas en nuestro país.
La exposición está disponible en horario regular en el segundo piso del MUNAL. Si eres estudiante, docente, adulto mayor o menor de 13 años, la entrada es libre. Lo mismo aplica para las personas con capacidades diferentes.
Así que aprovechemos la difusión cultural. Te invito a conocer un poco más de este autor mediante sus obras que llenan la vista no solo de bellos colores, sino que además incita a apreciar los paisajes y los pequeños detalles de nuestra vida cotidiana.

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