Marcaron recientes lluvias la diferencia entre “vivir y morir” en tierras de temporal

Las recientes lluvias que se han registrado en el Valle de Tulancingo, han marcado la diferencia entre “la vida y la muerte”, en los cultivos de temporal ante la prolongada temporada de estiaje, informó el representante de los Ejidos en Hidalgo, Ricardo Hernández Pérez.
Subrayó la ayuda que han representado las lluvias, las cuales se han hecho presentes desde la segunda mitad de agosto e inicios de septiembre.
Estimó que un 75 por ciento de las siembras de temporal lograron vivir gracias a estas lluvias tardías, mientras que el 25 por ciento no se recuperaron de la falta de lluvias que se presentó.
En Tulancingo, en la parte de Jaltepec y La Lagunilla, es donde se está logrando el mayor número de siembras, esto debido a que en esa zona se han presentado lluvias más constantes por sus condiciones físicas.
Referente al nivel de la presa La Esperanza, Hernández Pérez, refirió que aún no alcanza su máxima capacidad y se tiene un cálculo actual del 80 por ciento, un panorama muy distinto al del año pasado, cuando a estas fechas, se encontraba en su máxima capacidad y vertiendo el excedente.
Comentó que siguen insistiendo en buscar alternativas y soluciones para erradicar el lirio de la presa, por lo que se han acercado al Instituto de Ciencias Agropecuarias (ICAp) de la UAEH, para que los estudiantes e investigadores puedan encontrar soluciones, y están trabajando en ellos, e informó que el pasado miércoles llevaron un segundo viaje de lirio para que sigan con sus estudios y evaluaciones.
Finalmente, lamentó que pese a tener una buena cantidad de precipitación pluvial con los recientes aguaceros, sólo se vea pasar el agua por el río, drenes o calles, cuando se debería de trabajar para poder captar todos esos escurrimientos en presas y tener una reserva hídrica

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