Les pompiers parisiens

“Fuego, fuego, the roof is on fire. We don’t need no water let them all burn.”
Inspirada en la canción de los Kumbia Kings “Fuego,” un éxito que recientemente pude disfrutar en vivo, gracias a la presentación del grupo en la Expo Feria Tulancingo 2022. Y bueno, fue la primera noche, la noche de inauguración y me sirvió para llegar específicamente a este tema, que espero los haga arder en llamas por unos instantes. Les contaré de la brigada de bomberos en París.
Si llegara un extranjero y te dijera que los hombres más sensuales de su país, son los policías y los bomberos. ¿Podrías responder lo mismo de nuestro país? Posiblemente no, ¿o sí?
A mí, primero me sacaría una sonrisa, porque aunque hay varios policías guapos, como mi amigo Roadny, no podría generalizar, pues no conozco más y menos al tratarse de un país con 128 millones de habitantes. Pero no es una cosa mala, simplemente es algo cultural. Les explico…
Tanto en México como en la mayoría de los países latinoamericanos, tenemos al estereotipo de hombre, que funge estas profesiones dentro de una imagen de hombre maduro, inclusive hasta con unos kilos de más.
Mientras que en Europa, las brigadas se constituyen por hombres atletas, que desde su servicio militar continúan su formación tanto física como psicológica, para servir a su país.
Si no pasan las pruebas, no pueden ejercer. Es por eso que es muy común ver a grupos de jóvenes, en las brigadas de la capital parisina. Además de que el 13 y 14 de julio, llevan a cabo su “Baile de bomberos”, por lo que se les ve uniformados por toda la ciudad, festejando en jardines y terrazas. Difíciles de ignorar.
Al primer bombero que conocí, fue frente a la pirámide de cristal del Museo de Louvre. Yo tenía el día libre, así que salí a dar la vuelta en bicicleta y tomar unas fotografías para enviárselas a una prima, como regalo de cumpleaños.
Mientras estaba frente al museo, tratando de hacer la toma perfecta, tres chicos posaron frente a mi cámara. Solamente uno de ellos se acercó, para ver como había quedado la foto y entre risas comenzamos a charlar un poco. “Soy Terence y soy bombero”, -me dijo.
Después de saber un poco de él y él de mí, intercambiamos números. Días más tarde, salimos a dar un paseo por los lugares turísticos de París. Él practicaba su español y yo aprendía de su francés. Era muy joven y era muy dedicado a su profesión. Sus entrenamientos eran muy intensos, me decía, pero bien remunerados. También era apuesto y risueño, ¿qué más podía pedir? ¡Benditos sean los bomberos!
Luego, en un evento celebrado en la Plaza de la Concordia, conocí a Pierre, un bombero que pertenecía a la brigada que salvaguardaba al presidente Emmanuel Macron, o algo así de importante.
Cada que se lleva a cabo algo en la plaza, las calles aledañas son cerradas, por lo que es necesario buscar alternativas de tránsito. Yo en bicicleta pasaba por ahí de camino a casa, y fue donde cruzamos un par de palabras. Primero me dio indicaciones, pero tras escuchar mi acento “exótico-latinoamericano”, empezó a platicar conmigo. No sé realmente si soy yo la afortunada con muy buena suerte, porque todas las personas son amables conmigo. Fue un momento muy agradable aquella conversación con Pierre, el hombre de uniforme azul.
Y no sé ustedes, pero creo en México es bien escuchado que los hombres con uniforme, son guapos. Así, después de estas experiencias parisinas súper confirmo que sí

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