Por Augusto Hernández Abogado

“No miente tan sólo aquel que habla en contra de lo que sabe,
sino también aquel que habla en contra de lo que no sabe”
Friederich Nietzsche

Durante el transcurso de cada proceso electoral local, y que conste que en Hidalgo hemos tenido elecciones cada año desde el año 2016, prevalece una serie de confusiones por parte del funcionariado público municipal e incluso estatal, ya que consideran que muchas de las actividades gubernamentales deben ser suspendidas. Inclusive en los portales digitales de transparencia, es común que aparezcan leyendas en donde se suspenden accesos a la información pública. Es frecuente escuchar a servidores públicos hacer afirmaciones tales como: “no podemos hacer nada por la veda”, “no nos dejan hacer nada por las elecciones”.
Una idea que continúa arraigada en el sector público, es aquella en la que presidencias municipales o dependencias estatales, realizan actividades pero “retiran” imágenes o escudos institucionales. Esta prohibición en el uso de imágenes institucionales, era un mandamiento previo al año 2015, contenido en el Reglamento de Propaganda del hoy extinto Instituto Federal Electoral. Hoy ya no es así.
Es importante destacar que “veda electoral” y “propaganda gubernamental” no son, ni implican lo mismo. La veda electoral es un periodo que consiste en generar condiciones suficientes, para que la ciudadanía procese la información recibida durante las campañas electorales y reflexionen el sentido de su voto, así como prevenir que se difunda propaganda electoral o se realicen actos de campaña, contrarios a la legislación electoral en fechas muy próximas a los comicios, los cuales, dados los tiempos, no sean susceptibles de ser desvirtuados ni depurados a través de los mecanismos de control previstos legalmente. La veda electoral comienza tres días antes de la jornada de votación.
La “propaganda gubernamental” se define como: El conjunto de escritos, publicaciones, imágenes, grabaciones y proyecciones difundidas, bajo cualquier modalidad de comunicación social, con cargo al presupuesto público, etiquetado de manera específica para ese fin, por un ente público con el objeto de difundir el quehacer, las acciones o los logros relacionados con sus fines, o información de interés público referida al bienestar de la población, cuyas características deberán ajustarse a no incurrir en uso imparcial de recursos públicos ni a promover la imagen de servidores públicos.
Es decir, que las actividades y funciones gubernamentales municipales y estatales, no deben suspenderse en modo alguno, lo que se restringe es la difusión que de dichas actividades realicen.
Es decir, pueden desarrollarse actividades culturales y sociales, artísticas, de capacitación, entrega de obras, etc., siempre que no se difundan como logros de gobierno.
Así, la colocación de lonas, pendones o gallardetes, u otro tipo de propaganda, en época electoral, con motivo de la invitación a festejar un día social y culturalmente importante para la sociedad, no infringe la prohibición de difundir propaganda gubernamental, durante una campaña electoral, aun cuando no esté en los supuestos de excepción, siempre que no difunda programas, acciones, obras o logros de gobierno, que tengan como finalidad apoyar o atacar algún candidato o partido político específico o que se promocione a un servidor público, ni contenga expresiones, logotipos, emblemas, lemas que promocionen a algún partido político, coalición o candidato, porque no se trata de propaganda que contenga expresiones de naturaleza político-electoral ni gubernamental

@hdez_abogado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: