Afganistán

La entrada de los talibanes a la capital de Afganistán es uno de los sucesos más emblemáticos de este año y que sin duda cambiarán la historia, lo cual ciertamente es discutido desde diversos factores tanto militares como políticos.

Sin embargo, uno de los factores más importantes ha debatir es la libertad de gobernarse de un pueblo y la interferencia internacional en el mismo puesto que, queramos o no señalarlo ante la retirada de tropas norteamericanas y sus aliados del país el grupo opositor al régimen ha tomado el poder.

En tal sentido, debemos de aclarar que no accedieron al poder a través de una vía democrática, sino de un golpe de Estado en el cual el gobierno saliente demostró poca o nula posibilidad de enfrentarse al grupo insurrecto.

En consecuencia, debemos de preguntarnos si la respuesta de los aliados ante la salida de sus tropas que implico una clara respuesta al no intervencionismo es el camino hacia la paz y el progreso de la humanidad puesto que, si bien han permitido que el pueblo y su gente sea quien decida el rumbo de su país hemos visto todo lo contrario a través de las imágenes que se han transmitido por internet.

Hoy se puede ver más que nunca el poder de los insurrectos contra débiles e indefensos civiles que luchan por huir de sus ciudades para salvarse la vida, pero ello es una respuesta de la ley del más fuerte no de una decisión soberana de un pueblo por decidir el rumbo de su país.

La pregunta que permanece en el aire sigue siendo lo que debe de hacer la comunidad internacional, será que en esta ocasión debe de evitar el intervencionismo y permitir que el país logre sus propios fines o por el contrario debemos de establecer que hay bienes jurídicos y derechos superiores aún y ante la supuesta soberanía de cada país y es el motivo por el cual deban las naciones evitar genocidios y violaciones masivas a los derechos humanos.

¿No es sino la obligación de la humanidad velar por que todos tengamos garantizados nuestros derechos? Me parece que ante ello no puede haber justificación alguna que impida la protección de derechos, más ante el abuso del fuerte contra el débil.

Lic. Juan Fernando González Espinosa

juanfer_lm@hotmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: