La aviación nacional y mundial tiene un espacio en Tulancingo

La colonia Ahuehuetitla de Tulancingo, en la última década contempla un entorno muy especial gracias a la gestión de Constantino Pérez Hernández, por la adquisición del fuselaje de un avión bimotor que puede ser apreciado en lo que ahora se llama “Parque de la Avioneta”, pero ahora se ofrece un atractivo más, el “Museo de la Aviación Hashamayím”, ubicado frente a este lugar.
El recorrido en este espacio de aproximadamente 60 metros cuadrados, comienza con una cronología desde los primeros sueños y esbozos del hombre por imitar el vuelo de las aves.
Luego, las biografías de hombres de México y el mundo que plasmaron sus vidas en la aviación, dejando un legado que vino a contribuir al desarrollo de la humanidad, hasta llegar a los niveles más altos ligados con la tecnología.
El museo cuenta con diferentes secciones y 70 aviones a escala de diferentes épocas y a su paso, se encuentra la hélice de avioneta donada por Pedro Amador Lugo, tras una serie de trámites ante las autoridades aeronáuticas.
También, hay una vitrina destinada a imágenes, escudos y monedas conmemorativas a los 100 años de la Fuerza Aérea Mexicana.
Durante el recorrido, encontramos a ilustres hidalguenses pioneros de la aviación, como Guillermo Villasana, los hermanos Aldasoro Suárez
Amado Paniagua nacido en Tulancingo y pionero de la aviación, quien tiene el nada grato dato, de haber registrado el primer accidente aéreo en México cuando realizaba unas maniobras en playas de Veracruz.
Horacio Ruiz Gaviño, el primer piloto en trasladar el correo postal aéreo en México y América Latina de los llanos de Venta Prieta a los llanos de Balbuena, lo que ahora es el aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México.
Bertha Cerón, la primera mujer en obtener una licencia para pilotar un avión jet comercial en México. Nacida en Pachuca.
No podía faltar el ídolo de México, Pedro Infante Cruz, quien falleciera el 15 de abril de 1957, cuando el avión que pilotaba cayó minutos después de despejar del aeropuerto de Mérida, Yucatán en una zona poblada.
Constantino, dijo también que hacía una invitación a pilotos en activo o retirados que quieran aportar sus experiencias, fotos, incluso alguna donación.
Pérez Hernández, en forma muy sencilla, pero sustanciosa, explicó cada uno de los aviones en miniatura, incluido el presidencial José María Morelos y Pavón, que transporta al presidente de los Estados Unidos Mexicanos y combatieron en la Segunda Guerra Mundial.
Las visitas pueden realizarse de lunes a sábado de nueve de la mañana a seis de la tarde y los domingos de las ocho a las dos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: