Reforma electoral: el INE y el Trife están sentenciados

·      Reforma electoral: el INE y el Trife están sentenciados

·      La meta: ahorcar a ambos económica y políticamente

·      El discurso presidencial confirma: su meta es electoral

La reforma electoral ordenada desde Palacio Nacional gira sobre dos ejes:

En primer lugar, ahorrar dinero a toda costa.

Y en segundo, quitar poder y autonomía a los dos órganos fundamentales para la democracia, el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

De ambos deberá responder el Poder Legislativo, la Cámara de Diputados y sobre todo el Senado de la República, donde la voz y autoridad de Ricardo Monreal son mano.

Básicamente de él dependerá este cambio cualitativo para postrar al organizador de las votaciones (INE) y al calificador de los resultados (Trife).

¿De qué parten en Palacio Nacional?

De un supuesto gasto anual de casi 50 mil millones de pesos en tiempos de contienda y, claro, todo medido en beneficios de programas socio/electorales.

 50 mil millones para asegurar votos en las elecciones próximas, como indicamos ayer, seis estados en 2021, dos en 2023 y las presidenciales sucesorias de 2024.

NI UN PLURINOMINAL MÁS

Las decisiones tomadas son:

Abolir todas las senadurías y diputaciones plurinominales, 64 en el primer caso y 200 en el segundo.

Esto significa bajar a la mitad los gastos senatoriales y 40 por ciento en el segundo, una fortuna porque se reparten más de ocho mil millones de pesos anuales en promedio.

 Desde el punto de vista económico, el segundo objetivo es reducir salarios porque, usted lo sabe, los consejeros y magistrados electorales ganan mucho, aunque éstos estén al servicio de ya saben quién.

 En uno y otro caso, unos y otros tienen percepciones por encima de las presidenciales y esto no puede permitirlo la megalomanía suprema.

 En términos de esta megalomanía, tanto los consejeros del INE como los magistrados del Trife deben entender los tiempos de crisis en los cuales nos ha sumido el gobierno actual.

 Qué rara medida, dirán los racionales, pero es el síndrome con el cual se hace política so pretexto de combatir la corrupción y los dispendios del pasado.

 ¿Qué incluye?

 Desaparecer las representaciones estatales, OPLES y salas regionales, y exigirles principios de legalidad para evitar sentencias contra Morena.

LA MAQUINARIA

ELECTORAL

1.- El gobierno actual, decíamos ayer, es una máquina electoral.

El discurso presidencial de ayer lo confirmó cuando habló de resultados futuros, su calificación como el máximo jefe del Ejecutivo de la historia mexicana.

Total, como lo dijimos, trabaja y va hacia la conquista de todos los cargos en disputa, porque sus indicadores hablan de aceptación casi total.

Y vea si no:

En materia de seguridad “no ha habido asaltos a comercios ni acto de vandalismo o desesperación por hambre o desatención a las necesidades básicas de la gente. Hay gobernabilidad en nuestro país”.

Así en todo y vengan los triunfos.

Y 2.- TV Azteca ayer celebró el reporte de Digital News Report 2021, el informe de noticias digital.

Según éste, el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo de la Universidad de Oxford califica a la cadena de Ricardo Salinas Pliego como líder de noticias en México.

La televisora destaca en sitios web y en televisión abierta ha reforzado su presencia con Javier Alatorre, cuyo noticiero llega a la mitad de la población a través de Hechos de Azteca Noticias.

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