Los jueces el enemigo, ¿de quién?

Hace unos días uno de los Secretarios de Estado de la más alta importancia nacional realizó un señalamiento a mi parecer trascendental para la vida jurídica y social de nuestro país al establecer que pareciera que en los jueces se encuentra el enemigo.

En tal sentido, creo que la interpretación es amplia y de ello depende a mi parecer que la afirmación sea valida o no, puesto que, si consideramos que un justo juez es enemigo de las arbitrariedades, de las injusticias y de las inconstitucionalidades sin importar de donde provengan ello es cierto, porque un juez que aplica el derecho y protege al inocente y al desvalido aún y en contra del propio Estado cuando este es arbitrario y autoritario por supuesto que aquel juez será justo.

Sin embargo, debemos de pensar que aquel juez justo que ha protegido la constitución y con ello el Estado Constitucional de Derecho es aliado de la razón y la justicia, pero será enemigo de un Estado arbitrario y autoritario.

Igualmente, un juez que viola derechos de manera constante y reiterada que pretende prejuzgar a las partes sin basarse en las pruebas que busca culpables en vez de la verdad, que no protege al desvalido sino al represor es un claro enemigo de la justicia y del Estado Constitucional de Derecho, pero es un claro aliado de la injusticia la desigualdad y de un Estado represor, autoritario e injusto.

Por tanto, es que debemos de concebir que el juzgador no es el encargador de realizar la labor de las fuerzas armadas y mucho menos de un acusador por el contrario debe de ser como toda autoridad garante de derechos y si tanto las fuerzas del orden; así como los órganos acusadores no realizan la labor correspondiente para lograr la condena de quien consideran culpable no pueden considerar que quien actúa con la debida diligencia respetando el derecho y liberando a quien debe de ser considerado inocente como enemigo, pues el verdadero enemigo es la falta pericia y debida diligencia en el respectivo trabajo de los órganos que no han logrado acreditar una culpabilidad.

Lic. Juan Fernando González Espinosa

juanfer_lm@hotmail.com

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