Vivir, trabajar y estudiar en Paris

Paris, la ciudad del gran sueño europeo lleno de magia, arte y romance pero ¿qué tan fácil es decidir mudarte a esta ciudad? Al inicio es confuso. Te llenas de pensamientos como la familia, la distancia o el nuevo idioma. Sin embargo, lo más importante es motivarte a cumplir tus sueños. Y pensando así, la respuesta es sencilla, por eso te comparto mi historia…
Al mencionar Paris, te aseguro que todos aquellos calificativos y clichés mencionados en películas, libros y canciones, son reales. Las calles están llenas de arte por sus terrazas. El Sena, la gente, la moda y los cielos color rosa.
Bastó tan sólo el impulso de mi mejor amiga para comenzar la aventura. Yo llegué con la visa vacaciones-trabajo, dirigida a jóvenes menores de 29 años, con la oportunidad de viajar en el territorio francés y ejercer alguna actividad, aprender el idioma o continuar proyectos académicos. En los últimos 5 años, la popularidad de esta visa creció. Desafortunadamente con los tiempos que nos asedian, ya no es posible tramitarla.
Lo primero al llegar a tierra de croissants, es buscar dónde quedarse, porque existe el dicho de que “es más fácil encontrar trabajo que un lugar dónde vivir”. Después, es descubrir el entorno y si en verdad quieres disfrutar Paris.
Te aconsejo caminar. Así podrás recorrerla toda y visitar muchos de los sitios turísticos recorriendo de lado a lado, el Río Sena. Otra opción es el metro, rentar una bici o un patín. No habrá sitio al que no quieras tomarle una fotografía. Los cafés y los jardines te envuelven directamente a una escena de película, y no importa si no hablas francés, Bonjour y merci serán tus palabras favoritas.
Al ser una ciudad cosmopolita, existen muchos extranjeros. La comunidad hispanohablante es enorme y al hablar específicamente de mexicanos, la nuestra es muy unida. No por nada las Fiestas Patrias, los festivales gastronómicos y el Día de Muertos, son de las festividades más esperadas; y qué decir de bailar al ritmo de “La Chona”, en los Jardines de Trocadero.
Encontrar trabajo depende de tu vocación y de los idiomas que domines, pero también de actitud y ganas de aprender. Teniendo una Licenciatura en Turismo, encontré trabajo dentro del sector turístico, a lado de una chef mexicana reconocida que, con mucho orgullo les contaré posteriormente su historia.
Después, una vez certificado mi francés, pasé a colaborar eventualmente en un museo de arte contemporáneo. La vida parisina es muy placentera. Las jornadas laborales son justas y bien remuneradas y, si hay que mencionar el tiempo de descanso, para eso los franceses se pintan solos: los picnics, las vacaciones de verano e incluso el sólo tomar un expreso y fumar un cigarrillo, hábito popular en la ciudad del amor.
Años anteriores, la opción de estudiar en Francia era muy accesible, pudiendo estudiar y trabajar al mismo tiempo. En el 2019, las cuotas para los alumnos extranjeros aumentaron, pero aún sigue siendo un destino concurrido por el nivel académico en sus escuelas, principalmente en el dominio artístico.
Hoy en día, a pesar de los cambios inesperados y poco agradables que estamos viviendo, en la ciudad de Paris resalta el deseo de superar los problemas que la nación y el mundo enfrentamos. Aprovechamos los escasos rayos del sol que nos iluminan con la entrada del invierno, y esperamos con ansias obtener tiempos mejores para volver a brillar.
(+) Victoria es originaria del municipio de Cuautepec de Hinojasa, Hgo

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