La compra de votos

En casi todas las elecciones, tristemente han existido denuncias de todos los partidos contendientes, sobre la supuesta compra de las voluntades de los ciudadanos hacia el favorecimiento de un candidato o de otro.

Sin embargo, el hecho de mayor relevancia, es que aún existen opiniones divididas respecto al tema. Incluso hay quien sustenta el hecho de la posibilidad de la venta de su voluntad, bajo el absurdo argumento, que es su propiedad y la libertad de realizar y considerar lo que resuelva correcto.

Me parece importante mencionar que lo anterior es una falacia, puesto que aún y cuando el voto sea de cada uno de quienes acudimos a ejercer nuestro derecho, este no se puede vender, por la simple razón de que el mismo deja de tener valor por el simple hecho de su venta.

Lo anterior, si bien en las urnas no se pudieran separar los votos comprados de aquellos que son libres, los que fueron comprados o vendidos jurídicamente no tendrían valor alguno, puesto que no expresan la voluntad de la persona que realiza el sufragio y por ende, carecen de todo valor, puesto que ya no sería un voto libre.

En el mismo tenor, la compra de votos es una afrenta a toda la democracia nacional, puesto que la legitimidad de todo servidor público, escogido mediante sufragio es la votación de la ciudadanía y ello tiene un peso fundamental, en el desempeño de sus actividades.

Imaginemos tener una prenda de vestir si nosotros la compramos. Podemos hacer con ella lo que quisiéramos, porque es de nuestra propiedad. Pero si fuese prestada, deberíamos tener el mayor de los cuidados, puesto que el legitimo dueño será quien tendrá el derecho al final, de solicitar que rindamos cuentas del préstamo que hizo.

Me parece que en esencia, la democracia consiste en solo una representación y como tal, es un contrato si bien social, también implica un compromiso ético que solo puede ser cumplido, si desde el inicio todos los participantes ejercemos nuestros derechos y con ello, exigimos que se actúe con responsabilidad a la autoridad correspondiente, puesto que la esencia de la democracia mexicana es el voto.

juanfer_lm@hotmail.com

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