Un laboratorio político

Los temas políticos se acumulan en el estado de Hidalgo. En unos días iniciarán las campañas electorales para renovar los 84 ayuntamientos. A la par, el Congreso local tendrá que designar en estas mismas demarcaciones a las autoridades provisionales que se harán cargo de la administración municipal.

Lo anterior, en un marco de procesos de entrega – recepción, de quienes dejan los encargos y de quienes asumen esa responsabilidad municipal. Mecanismo que, cabe pensar, dejará algunos sinsabores por la improvisación que se ant99icipa.

En este particular hay que enfatizar que las personas que estarán integrando los concejos municipales tendrán si acaso un pequeño curso para hacerle frente a un proceso administrativo que amerita tiempo y rigidez de criterio. 

Sin olvidar que todo lo anterior ocurre en una entidad con altos niveles de contagios por el coronavirus y en donde hay voces que exigen nuevamente la suspensión del proceso electoral.

De tal suerte que toda la clase política estará muy ocupada los siguientes días pensando en la situación política actual y lo que deparan para los tiempos por venir. Dentro de esta vorágine, hay quienes realizan escenarios sobre la conveniencia de una elección con las características citadas, hay quienes anticipan una parálisis administrativa en los ayuntamientos y otros que simplemente buscan acomodo en algunos de estos espacios políticos que se abren.

En suma, Hidalgo será reflejo de varios acontecimientos sin precedente. Uno de ellos es que dentro de algunos días toda la entidad tendrá autoridades municipales provisionales y también el primer proceso electoral que corre en paralelo con una pandemia que ha dejado miles de muertos en el país.

Quizá esto sea parte de una nueva realidad tan pregonada a nivel federal y que se verá reflejada en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Por supuesto, la política no podía ser la excepción.

Pero todo lo anterior mantiene en éxtasis la vida de los políticos locales mientras que los ciudadanos parecen ajenos a estas cuitas. Para estos últimos – al parecer – no tiene tanto significado que las personas que atienden atrás de un escritorio hayan pasado por la aduana de una elección o que hayan sido designadas por el congreso local.

Para ellos, para todos nosotros, lo importante es que se resuelvan los asuntos relativos a la recolección de basura, alumbrado público, pavimentación, seguridad, entre otros. Sin poner mucho énfasis en la manera o mecanismo por el cual los responsables de estos servicios llegaron a ocupar sus puestos.

Dicho de otra manera, lo que se espera es que no se paralice la administración municipal y que el reacomodo político no deje al margen a los ciudadanos. Porque lo que estamos viendo es una feria de nombres y candidatos que están ligados exclusivamente con la dinámica política. Dejando, al parecer, en un segundo plano las demandas de las personas.

No hay que olvidar que también está al alcance el inicio del proceso electoral del 2021. Una elección que pondrá al país entero en la esfera electoral. De tal manera, que hay todavía mucho tiempo para hablar de estos temas.

Todo esto en una perspectiva de acomodos y reacomodos políticos dentro de un marco de país devastado en sus entrañas por las consecuencias económicas que deja el Covid-19.

@2010_enrique

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: